lunes, 4 de junio de 2018

Por: Karolina Palafox Ríos


 “Los derechos humanos y el interventor educativo”

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión o cualquier otra condición. Nos establecen condiciones indispensables para garantizar la dignidad humana y hacer posible que las personas vivan en un entorno de libertad, justicia y paz.
El interventor educativo es un profesional que interviene en las problemáticas sociales y educativas que trasciende de la escuela  y es capaz de introducirse en otros ámbitos y plantear soluciones a los problemas derivados de los campos de intervención a través de la puesta en práctica de sus conocimientos y competencias.
Los derechos humanos y el interventor educativo
Un interventor educativo, tiene la capacidad de estar frente a grupo como educador, sin embargo y sin demeritar el trabajo docente, el interventor educativo cuenta con las herramientas para incidir en las problemáticas que no sólo atañen al interior de un grupo de educandos; como interventor educativo se tiene la capacidad para incidir en problemáticas más amplias que abarquen entornos sociales de una comunidad, el interventor educativo cuenta con las herramientas para detectar posibles problemáticas y dar soluciones concretas y específicas a ellas. Ante tan enorme responsabilidad cabe preguntarse qué herramientas hacen posible que un interventor sea capaz de detectar y solucionar problemas que afectan los distintos sectores que abarca la educación inicial.
La intervención educativa en derechos humanos toma en cuenta la realidad de las personas, sus intereses, necesidades, características, saberes previos, promueva aprendizajes significativos, emplea metodologías activas, incentiva el desarrollo de la creatividad y la participación responsable, promueve la expresión de afectos y sentimientos, desarrolla el juicio crítico y moral, etc.
Se considera que los derechos humanos responden a la idea de necesidades; necesidades que tienen los seres humanos para vivir dignamente: alimentación, vestido, vivienda, educación, trabajo, salud; y también libertad de expresión, de organización, de participación, de trascendencia, etc. En este sentido, los derechos humanos implican la satisfacción de estas necesidades.
En intervención educativa, a la vez, los derechos humanos son valores, principios, exigencias éticas y cívicas, así como normas legales indispensables para la vida en sociedad. Ellos rigen las relaciones de convivencia humana, orientan el ordenamiento jurídico institucional y tienen, a su vez, una función crítica frente al orden establecido. Todo derecho implica un deber.
Conclusión:
Como conclusión se llegó a pensar que es importante como interventor ayudar a que los seres humanos conquisten su derecho a ser personas, creando condiciones para que vivan sus derechos; educando en la práctica y defensa de esos derechos, así como en la construcción de estilos de convivencia democráticos en la escuela, en la familia, en la comunidad.

Es necesario lograr una coherencia con las estrategias metodológicas que se usen de modo tal que éstas, promuevan la convivencia los derechos humanos. Para lograr esto, es indispensable que las personas, alumnos y profesores usen metodologías que los ayuden a ser sujetos constructores del conocimiento asumiendo que los derechos humanos son el conjunto de condiciones materiales y espirituales inherentes al ser humano, orientadas a la satisfacción de las necesidades para su plena realización.


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